El procedimiento se desarrolló como parte de los operativos de control que se realizan de manera permanente en uno de los principales accesos entre Neuquén y Cipolletti. Mientras verificaban la documentación y las condiciones de circulación de los vehículos que transitaban por el sector, los uniformados advirtieron una situación que llamó la atención.
En ese contexto, el conductor de un Citroën C4 Cactus que se desplazaba desde Neuquén hacia Cipolletti ignoró las señales de detención impartidas por el personal policial y continuó su marcha en dirección a la rotonda de la Ruta Nacional 151.
Ante esa maniobra, los efectivos iniciaron un seguimiento controlado utilizando balizas, sirenas y la señalización correspondiente para advertir al resto de los automovilistas. La intervención se desarrolló en pocos minutos y concluyó a unos 100 metros de la rotonda, donde el vehículo finalmente fue interceptado sin que se registraran incidentes ni riesgos para terceros.
Posteriormente, los agentes realizaron las verificaciones de rigor a través de los sistemas oficiales de consulta vehicular. Fue entonces cuando detectaron que el rodado registraba un pedido de secuestro judicial vigente desde octubre de 2019, en el marco de una causa civil vinculada a un cobro ejecutivo.
Como resultado del procedimiento, el conductor fue trasladado para completar las actuaciones de identificación correspondientes, mientras que el vehículo y su llave de ignición quedaron secuestrados a disposición de la Justicia.
